Este blog es el espacio que utilizaremos durante el año para mostrarle al mundo nuestras creaciones dentro del Taller de Orientación en Publicidad (TAO) de la carrera de Ciencias de la Comunicación, UBA. Desde No Va Más... abordamos una propuesta lúdica, en tanto entendemos a la publicidad como el ámbito donde mejor se conjugan el trabajo y la diversión.
Listas para jugarnos todas las fichas...!

miércoles, 8 de abril de 2009

JUEGO nº2

Un problema, una solución

Instrucciones:

  • Seleccionar un problema.
  • Encontrarle una solución creativa.
  • Detallar el proceso que derivó en la solución.

¡Comenzó el juego!

El problema que escogimos para nuestro juego del día de la fecha es un común denominador para los que estudiamos en la facultad de Cs. Sociales de la UBA, aunque lamentablemente creemos que forma parte también de la idiosincrasia de nuestra sociedad.

Pasan los años y las materias, los apuntes, los compañeros, los profesores, todo va mutando en la espiral de conocimientos que culminará, con suerte, en el tan ansiado título. Sin embargo, sabemos que hay algo que nunca va a cambiar aunque todos, de manera unánime, lo anhelemos: el asqueroso, repugnante, nauseabundo, inmundo y roñoso baño.

Lo odiamos desde lo más profundo de nuestro ser (o mejor dicho de nuestras vísceras) pero nadie hace nada para remediar el mal. La higiene es un término que forzosamente debemos ignorar si tenemos una urgencia fisiológica. Las buenas costumbres que más o menos aprendimos en nuestros hogares pasan a ser inaplicables en el contexto de los baños de la facultad, vaya uno a saber por qué extraña razón. ¿Alguna vez se percataron que, a pesar de la acumulación de desechos y olor fétido, no hay moscas sobrevolando? Ellas también deben sentir asco ante este cuadro tan desalentador.

Hay que admitir que resolver este problema en particular requirió de toda nuestra astucia puesto que a simple vista no parece haber solución. La idea que nos hacemos de un baño público coincide con la imagen que nos devuelve éste en particular. Vale decir que estamos tan acostumbrados a ello que “no se nos pasa por la cabeza” la posibilidad de que pueda llegar a ser de otra manera.

A fin de encontrarle una solución que a su vez cuente con un plus de creatividad, procedemos a enumerar todas aquellas que pueden serlo, sin importar que tan viable sean, ya que de alguna de ellas bien puede desprenderse algo interesante.

Algunas posibles soluciones son:

  • No ir al baño en la facultad (esto sería una no-solución, así que no se tendrá en cuenta).
  • Emplear a una señora que permanezca en los baños, entregando papel higiénico a quien lo requiera y aseándolo continuamente.
  • Realizar una especie de “toma” o “piquete” en la puerta de los mismos, clausurándolos hasta que se asegure el mantenimiento de los mismos.
  • Colocar un dispenser en la puerta del baño con broches de ropa y pañuelos a fin de bloquear los sentidos de la vista y del olfato el tiempo que se permanezca en el sanitario.
  • Generar una comisión con los propios alumnos de la facultad para que se encarguen de juntar fondos para el mantenimiento de los baños, estableciendo por ej. una cuota mensual de $5.
  • Consumir algo en el bar de al lado de la facultad con el único fin de utilizar su baño.
  • Evitar consumir líquidos con efecto diurético los días en que se cursa en la facultad.

Eureka!

A la vista de que en este país estamos muy acostumbrados a la gratuidad de los servicios sanitarios tendemos a no valorar lo que ello tiene de bueno. Nuestro razonamiento es a la inversa de cómo debería ser, en lugar de pensar que lo público es de TODOS, pensamos que no es de NADIE. Y lo tratamos como tal.

Creemos que para salvar los baños “públicos y gratuitos” de la facultad tenemos que generar una competencia privada directa: un servicio de baño privado, eficiente, limpio y de calidad. Cada vez que se utilice, el mismo deberá ser abonado a través de una suma simbólica, por ej. $1. Serán cabinas ubicadas en lugares estratégicos de la facultad.

La demanda será instantánea ya que lo desembolsado sería ínfimo teniendo en cuenta lo que se gana en salud y comodidad. Por otro lado, visto y considerando que “el problema de las monedas” tampoco se resuelve, se incorporará conjuntamente un sistema de tarjetas magnéticas recargables.

Los baños tendrán un servicio permanente de aseo y desinfección. Contarán con agua caliente y fría, pisos y espejos relucientes y brillosos, iluminación acorde, papeles y toallitas descartables, así como un exquisito aroma a flores silvestres.

La puesta en uso de este servicio en el espacio de la facultad es tan sólo un primer paso de un gran emprendimiento que tiene como fin la instalación del servicio en toda Capital Federal, imitando a otras grandes ciudades del mundo como París y Londres.

El mensaje que buscamos transmitir tiene que ver con replantearnos la concepción de que es necesario privatizar TODO para que funcione, incluso hasta cuando se trata de algo tan básico como “ir al baño”. Probablemente así tomemos conciencia de lo importante que resulta ligar la cultura a nuestros pasos, reflejando su nivel en áreas tan reducidas como un baño. Representemos de una vez por todas esas buenas costumbres que decimos tener, que no sean meros clichés o apariencias. Quizás así podamos contar con baños públicos, gratuitos y de calidad. Casi como estar en casa.

FIN DEL JUEGO

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